Hoy queremos hablarte, en nuestro rincón de jardinería, plantas y flores de Rivera Garden, de una planta que podrás encontrar en nuestro vivero: la Adenium obesum, de exótica procedencia y también de exóticos sobrenombres como La Rosa del Desierto o La Rosa de Invierno. ¿Quieres conocer algo más sobre ella?

Origen 

La Adenium obesum es una apocinácea. ¿Qué es una apocinácea? No te preocupes: son una familia de árboles y arbustos de origen tropical entre las que se incluye nuestra protagonista de hoy, cuyo nombre españolizado es el de adenio. El adenio tiene su origen en la zona sur y este de África y en la península arábiga. No en vano su nombre procede de Adén, ciudad del Yemen y puerto de entrada al Mar Rojo situado en la zona natural de crecimiento y expansión de esta rara pero bella flor nacida en un entorno climático extremo.

Descripción 

El Adenium o adenio es un arbolito pequeño que puede alcanzar, no obstante, los tres metros de altura. Sin embargo podrás encontrarla en nuestro vivero en su forma compacta y ramificada de la maceta. De este modo se aprovecha su gran colorido y su frescura como pieza ornamental de primer nivel, sobre todo por sus flores, la verdadera joya del adenio.

Una de las características que más llama la atención del Adenium obesum y que es la “culpable” del apellido o sobrenombre, obesum, que lo acompaña, es un curioso engrosamiento de la raíz de su tallo. El tallo, que alcanza con el tiempo una consistencia leñosa, semejante a la de la madera, forma un caudex, término usado en la botánica para designar la especie de almacén de agua que la planta alberga en su interior y que le permite reservar una buena cantidad de agua y humedad con la que resistir las duras sequías y el clima árido y seco del desierto del que es original. Gracias a este caudex, también conocido como lingnotubérculo, hay quien cree que el adenio es un bonsái puesto que le da una forma un tanto esférica a su tallo y por tanto compacta y propia de los árboles enanos tan conocidos.

Las hojas del Adenium obesum tienen una disposición en espiral y una textura que recuerda al cuero. Pueden medir hasta 15 centímetros de longitud y 8 de anchura, y una de sus cualidades es la semipersistencia: en épocas de sequía duradera se caen, encontrándose por tanto la planta en esos momentos en un reposo vegetativo.

Las flores, escaparate del Adenium obesum, suelen medir entre 2 y 5 centímetros de largo por 4 a 6 de diámetro y presentan una forma tubular con un color muy característico, entre rosáceo y rosa claro con unos bordes más intensos. Aunque la etapa de floración es el verano, en maceta y conservándose en interiores pueden alargar la floración mucho más tiempo.

Hay que tener cuidado con una cosa: el Adenium obesum pertenece a una familia emparentada con algunas lianas y arbustos venenosos, típicos de las zonas tropicales; aunque no es venenosa, su savia sí que puede irritar la piel, así que hay que prestar atención al manipularla.

Cultivo

El adenio, en maceta, está pensado especialmente para ornamentación interior y, en exteriores, para terrazas. Su crecimiento se produce, más o menos, a partir de los 25 grados. Hay que tener mucho cuidado cuando las temperaturas bajan de 15 grados: podemos causarles daños irreversibles, se nos puede pudrir, en definitiva, morir. Y no queremos que esto ocurra así que vamos ad arte algunos consejos.

El Adenium obesum necesita sol. Mucho sol y mucha luz. Debe estar alejado de las corrientes de aire y cerca de ventanas o fuentes de luz. ¿Y el riego, cada cuánto? Bueno, tienes que recordar que el adenio guarda en su grueso tallo agua para los tiempos de carestía, así que procura espaciar, distanciar los riesgos hasta, incluso, que se le seque un poco el sustrato: eso favorecerá que sus hojas y flores crezcan correctamente.

Conviene abonarlas cada 15 o 20 días, con un abono típico de planta exterior aunque rebajando un poco las dosis recomendadas, es decir, aplicando las dosis más bajas.

Hay que podarlo entre 4 y 6 meses si lo conservamos en maceta y hay que tener en cuenta, si lo sembramos en el jardín, que en estado natural, en el desierto, crecen muy alejados entre sí, muy dispersos: por ello hay que ubicarlo en una zona de nuestra terraza o jardín amplia, soleada, para que pueda crecer de forma natural y expandirse sin importar por ello que la poda sea menos frecuente que cuando lo cultivamos en maceta.

Requiere suelos porosos, no arcillosos sino frescos, con un drenaje funcional, y evitando por encima de todo el encharcamiento. En cuanto al abonado exterior, de hojas y flores, conviene que sea moderado y que se use el tipo comercial conocido como para plantas crasas o cactáceas.

El principal enemigo del adenio no suele ser ningún insecto o enfermedad en concreto, sino el exceso de riego y de humedad que provoque la aparición de hongos. En todo caso, tanto el pulgón como algunos ácaros pueden atacarles de manera esporádica, por lo que conviene usar insecticidas en esos casos. Es una planta resistente el Adenium obesum, acostumbrada a condiciones muy áridas y secas, así que si respetamos ciertas condiciones todo irá sobre ruedas.