Últimamente en Rivera Garden sentimos fascinación por las bromelias y queremos haceros partícipe de la extraordinaria vitalidad y frescura de estas plantas tropicales. Hoy vamos a traer aquí a colación la maravillosa aechmea morgana, conocida como “fasciata”, una planta de estupendos usos ornamentales gracias a su atractivo colorido y emparentada directamente con la guzmania o la bromelia americana más conocida de todas, la piña. 

Origen y características

Las bromelias, recordemos, son plantas del tipo arbustos, muy frondosas y tupidas, cuya flor produce generalmente un fruto dulce. Son originales de Sudamérica y las Antillas, y en su corazón guardan un capullo que sirve como depósito de agua ya que crecen y se reproducen de manera espontánea en entornos muy húmedos e iluminados. 

Nuestra protagonista de hoy, la aechmea, recibe también el nombre de “piñuela” por la forma picuda y dentada de sus inflorescencias, que recuerdan a la piña. Dichas inflorescencias se elevan sobre sus hojas verdes y duras, ásperas, que dispuestas en forma de roseta como las de la guzmania están, en cambio, recubiertas por una pelusilla blanca. 

Es una planta particularmente tropical puesto que se da con profusión en el Estado de Bahía, en Brasil, en torno a la ciudad de Salvador de Bahía, lugar de playas kilométricas de arena blanca, Atlántico turquesa y calor sin igual.

Las inflorescencias de la aechmea, de color violáceo o rosáceo, duran frescas en torno a dos meses, en los cuales están constantemente produciendo flores pequeñas azules que nacen y mueren sin solución de continuidad, dotando a la planta de un extraordinario colorido y viveza. 

Cuidados

Es una planta muy resistente pero, ¡cuidado! también muy pesada: cuando está en plena floración, con sus inflorescencias y sus flores, puede llegar a pesar bastante, por lo que te recomendamos en Rivera Garden que la ubiques en buenas macetas de barro cocido. 

Como todas las bromelias no precisa de grandes cuidados, pero sí de atención, naturalmente. Necesitan luz constante y diaria, aunque no, por supuesto, que incida en ella de forma directa. De lo contrario se quemaría, y sin luz, se marchitaría sin florecer. 

También requieren una continua humidificación, aunque sin saturarla ni inundarle el platillo. Hay que estar atento y retirar el excedente de agua que pueda quedar en el recipiente puesto que la planta acumula de forma natural agua en su depósito. 

Para favorecer su regeneración hay que retirar mediante la poda las flores y las inflorescencias marchitas pero sólo una vez que vemos retoñar en su base nuevas infloraciones. La piñuela es una planta en continuo ciclo, así que no hay que preocuparse si vemos que todas sus infloraciones o florecillas azules están secándose. 

No obstante, su proceso es un poco lento. Después de la poda es conveniente trasladarla a una nueva maceta o tiesto, en donde podrá continuar con su floración. Como todas las bromelias, su vida se puede alargar hasta los tres años, aunque normalmente apenas superan los dos. Alcanzan los 60 centímetros de altura en plena madurez tanto de largo como de ancho y sus períodos de floración coinciden, más o menos, con los del verano y el otoño. 

Con cambiarle una vez al año el abono, preferentemente compost, puede ser suficiente, si mantenemos nuestra piñuela en óptimas condiciones de humedad y luminosidad, así como de drenaje de su base y turba. Es una excelente elección para decoraciones de interiores ya que además son bastante sensibles al frío y por supuesto a las heladas, algo desconocido en sus ambientes de origen. En Rivera Garden te invitamos a venir y conocer más sobre esta exótica planta que le dará sin duda un toque de alegría y vitalidad a tu hogar, de frescura en verano y de originalidad al ambiente.