Paseando por nuestro vivero puedes deleitarte con todo lo que tenemos que ofrecerte en cuanto a plantas para alegrar los rincones más especiales de tu hogar, tu terraza, tu invernadero…entre ellas, hoy nos gustaría hablarte especialmente de un clásico que, como los buenos clásicos, nunca pasa de moda. Más bien al contrario: una de las coníferas más en auge en los últimos tiempos, el ciprés californiano o el cedro limón, como también es conocido.

Origen

Técnicamente, o mejor dicho, comercialmente, el ciprés californiano se conoce como Ciprés Gold Crest. No obstante como todos los seres vivos catalogados por el hombre este hermoso ejemplar de conífera también tiene su nombre botánico: Cupressus macrocarpa. Tiene su origen en las laderas de las montañas de California, esa exuberante región que se extiende por la costa del Pacífico desde Estados Unidos hasta México.

Gold Crest

Es la variedad más extendida comercialmente. El color de su follaje, cetrino y amarillento, y la fragancia que despiden sus ramas al ser agitadas por la brisa o el viento, lo identifican con los cítricos, con el limón. Por su aspecto, por su fragancia y por su enorme adaptabilidad a los distintos ecosistemas, climas y contextos, es una de las plantas estrella a la hora de decidir con qué decorar nuestras estancias, tanto en interior como en exterior.

El ciprés californiano es de hoja perenne. Lo de conífera, naturalmente, tiene un sentido muy práctico: sus estructuras reproductivas, con forma cónica, cumplen la función de las piñas en los pinos, esto es, proteger las semillas.

Cuidados 

Es una planta que no requiere cuidados ni una atención exigente. Eso sí, hay que respetar una serie de principios básicos para que nuestro ciprés limonero luzca espléndido y en su punto. No obstante, a pesar de su capacidad para crecer en casi cualquier entorno climático, al ciprés californiano no le gustan los extremos. Por eso, en concreto, Chipiona es un magnífico lugar para ellos.

¿Qué tipo de sustrato es el adecuado para este árbol? Uno que mezcle tierra y arena. Es decir, un suelo que sea húmedo pero que también drene convenientemente. Es importante que el agua no se estanque en torno a las raíces.

¿Y cuánta luz debe recibir? Aunque soporta prácticamente “lo que le echen” de sol, es conveniente que reciba, de media cada día, unas cinco horas de plena luz solar. Así lograremos que sus ramas tengan un color más vivo y vistoso. Hay que, por supuesto, abonarlo regularmente, y podarlo sólo cuando veamos que pierde su típica forma triangular.

Si lo tenemos, en cambio, en una maceta, la poda ha de ser más constante y regular, y podemos jugar con ella de forma que le demos a nuestro ciprés un aspecto más creativo y original. Es un árbol que, en plena etapa de madurez, puede alcanzar incluso los tres metros. ¡Y eso en maceta y todo! En tierra puede llegar hasta a los seis metros de altura.

Si lo utilizamos para decorar estancias interiores de nuestro hogar, es mejor que evitemos exponerlo a calefactores, fuentes de calor, etc, y lo destinemos a estancias frescas.

El ciprés californiano es un árbol que se puede encontrar en muchas alamedas, bulevares, parques y vallados de nuestro entorno. Por ello le tenemos especial cariño. Acércate a nuestras instalaciones y te podremos decir más cosas acerca de esta bella conífera.