Hoy te traemos al blog de Rivera Garden una de las plantas más populares del planeta, sobre todo una de las más socorridas y célebres cuando se piensa en adornar jardines y terrazas: el rododendro. ¿Quieres saber más cosas sobre él? ¡Sigue leyendo! 

Origen

El rododendro es un exuberante arbusto cuya amplia variedad de colores nos lleva directamente a la parte del mundo de la que es original, el centro y el Este de Asia, la cordillera del Himalaya y las islas que hacen de frontera entre el océano Índico y el Pacífico. Su nombre, en griego, significa «árbol de la rosa» y esta cuestión no es baladí puesto que, tras la rosa, es la planta más popular y vendida del mundo.

Características

El rododendro es una planta angiosperma, es decir, con flores, de la familia de las ericáceas, que se caracterizan por ser arbustos leñosos de no más de treinta centímetros de altura. El rododendro, sin embargo, puede alcanzar entre el metro y los tres metros de altura, aunque algunas de sus variedades no superan los cincuenta centímetros.

Sus hojas son de naturaleza perenne y su crecimiento es lento; florece en primavera y sus flores producen una gran sensación debido al gran tamaño de sus ramilletes y a lo vivo de sus colores principales: blanco, rosa, rojo o violeta, que lo han hecho famoso en todo el mundo.

Además de, por su condición de arbusto, servir como planta para vallados, cercas y setos, es una planta muy utilizada también en decoración de interiores por la viveza de sus colores.

Cuidados

Es una planta que se adapta muy bien a todo tipo de climas aunque vive cómodamente en los templados y es sensible a las heladas, así como al calor extremo. Deberemos tener cuidado con eso, como también con la humedad: en verano conviene pulverizarles agua en las hojas, pero no en las etapas de floración. Tendremos que regarlo abundantemente en verano y conservar nuestro rododendro en un ambiente fresco, por su óptimo bienestar.

El sustrato o suelo en el que la plantemos debe ser ácido (pH 5) y tener un buen drenaje. Aunque en época de floración deberemos proporcionarle abono líquido cada quince días, en primavera y hasta mediados de verano le suministraremos un abono rico en nitrógeno, combinado a partes iguales de potasio y fósforo y enriquecido con hierro.