Hoy en Rivera Garden queremos traer una planta muy colorida y vitalista, la lantana. Nos encantan este tipo de flores, por muchos motivos que vamos a explicarte a continuación, pero sobre todo, por la alegría que son capaces de inspirar, que es de lo que se trata cuando hablamos de darle un toque natural y confortable a nuestros hogares. ¿Quieres conocer más?

Origen

La lantana es una verbenácea. Y bien, te preguntarás. ¿Qué es una verbenácea? Bueno, pues es una familia muy amplia de plantas tropicales procedentes de América, especialmente de las zonas más cálidas del inmenso continente americano, es decir, de Centroamérica y de Sudamérica. Hoy, en concreto, queremos hablarte de uno de los miembros más destacados de esta gran familia vegetal, de la Lantana Camara Sanguinea, una lantana cámara (también conocida como camará o con nombres tan curiosos, por el color de sus flores, como bandera española) que podrás encontrar en nuestro vivero, en su maceta, a tu gusto.

La lantana camara sanguinea es, originariamente, un arbusto, con una asombrosa capacidad de reproducción y supervivencia. Por esto es considerada como una de las especies invasoras más agresivas del mundo. Ha colonizado grandes áreas de la India o Australia. No obstante, no hay que preocuparse por ello: también, comercialmente hablando, es una variedad muy preciada por lo idóneo de sus características para la decoración y la ornamentación de multitud de rincones en nuestros hogares.

Descripción

Las flores de nuestra protagonista de hoy tienen un característico color azafranado, entre rojo y amarillo, una modulación vibrante que llena de notas cálidas cualquier habitación o lugar en la que decidamos ubicarla. Sin embargo, la lantana camara ofrece una gran variedad de colores diversos, desde las gamas más frías hasta los tonos cercanos al púrpura.

Como todas las verbenáceas, la lantana camara es un arbusto cuya hoja figura entre las del tipo perenne o, en función de la zona y del clima, semi-perenne. Aunque la época de floración comprende los meses de primavera, de verano y el otoño, es al final de esta estación en la que nos encontramos cuando podemos recoger sus bayas, que además de ser comestibles contienen las semillas que nos servirán para reproducirlas en otras macetas o en cualquier otra ubicación que deseemos.

Como su naturaleza de arbusto indica, no suele superar el metro y medio, a lo sumo los dos en algunos casos; en todo caso su tamaño dependerá del uso que pensemos para ella, bien en vertical (donde fácilmente puede alcanzar los dos metros) o bien como adorno en maceta o cesto. Su aspecto, en plena floración, recuerda al de los bulbos, con una hermosa corona de pequeñas flores simples donde puede admirarse el gradiente de los colores que la engalanan. En el caso de la lantana camara sanguinea, el rango oscila entre el rojo vívido y el amarillo anaranjado.

Cuidados

¿Cuándo se plantan las lantanas? En primavera, esto es importante; las macetas que elijamos para acogerlas deben tener un tamaño medio de 30 centímetros para que la planta tenga lugar donde desenvolverse. El sustrato deberá estar bien drenado y muy bien abonado, pues de esto dependerá, en gran medida, la cantidad de flores que pueda dar más adelante. También es importante darle espacio al tallo, dejar el tronco descubierto: así evitaremos que se produzcan incómodas y peligrosas podredumbres que puedan afectar a su crecimiento.

Las lantanas, como buenas plantas tropicales, sólo necesitan un riego frecuente, aunque incluso pueden soportar períodos de escasez de agua. No son plantas difíciles de manejar. Con regarlas una vez a la semana y fertilizarlas cada vez que llega la primavera, es suficiente, aunque, ¡ojo!, una excesiva fertlización puede dejarnos sin flores. Para que las flores broten es necesario también que cortemos las puntas de las hojas, de vez en cuando.

Necesitan luz, mucha luz, incluso algunas horas, tres aproximadamente, de luz solar directa. No toleran bien el frío, el frío excesivo queremos decir, por eso te recomendamos que la atmósfera a su alrededor suela ser templada o cálida.

¿Y el abono? Rico en potasio y nitrógeno, mejor en forma líquida para plantas, y cada quince días.

La lantana es muy resistente a plagas e insectos dado su carácter tropical, pero conviene tener cuidado, por ejemplo, con el riesgo de que se nos pudra la raíz o de que le salgan en las hojas esas manchitas oscuras cuyo culpable es el moho fuliginoso; también, si no hacemos que reciba la luz adecuada, puede verse afectada por el mildiu polvoriento.

Si quieres saber más sobre esta hermosa planta, ven a nuestro vivero, estaremos encantados d