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Cuando pensamos en un bonsái, la mente se nos va a Japón. Irremediablemente, esta pequeña planta está ligada con la cultura de aquel país del Lejano Oriente. Pero hay que decir que, aunque parezca sorprendente, el origen de este arte natural se encuentra cerca de Japón, en el otro gigante asiático: en China. Y es que el bonsái es una artesanía, una manera de cultivar y de modelar a la madre naturaleza, de hacerlo en miniatura. Aquí os vamos a dar unos consejos prácticos para que tu bonsái luzca hermoso, sano y estéticamente perfecto para fotografiarlo y presumir de él.

Significado de la palabra bonsái

Bonsái, la palabra, significa, en japonés, significa “árbol en bandeja”, puesto que, si lo pensamos bien, no es más que eso: la gracia de cultivar plantas minúsculas tal y como si fueran, en verdad, árboles grandes y bien plantados. El arte del bonsái nació en China hace dos mil años; entre mil y ochocientos años después, llegó a Japón, en donde alcanzó el refinamiento con que los occidentales lo conocimos hace, más o menos, doscientos años, cuando empezamos a abrir rutas comerciales con aquellos exóticos países del Oriente.

La recreación de los elementos de la naturaleza, y el gusto por emular el paisaje y el entorno, fue fundamental para el nacimiento de esta técnica. Mediante la poda sistemática y las técnicas de alambrado, los chinos comenzaron a criar árboles y plantas en tiestos pequeños, llamados “pan” o “pun”, de donde derivaría más adelante la palabra japonesa “bon”. Estuvo ligado el arte del bonsái a las ceremonias religiosas, y la intensa relación entre China y la cercana Japón hizo que en estas islas se copiasen prácticamente todas las técnicas de cultivo del bonsái aplicándolas al reducido paisaje floral que podía encontrarse en la pequeña Japón, comparada con la inmensa China.

El “pun-tsai” chino hicieron fortuna en la sociedad nipona. Los bonsáis no son genéticamente enanos, aunque esto nos parezca raro. Cualquier especie arbórea puede utilizarse para ser cultivada en miniatura en estas tradicionales macetas. Se limita el crecimiento de los árboles mediante la eliminación seleccionada de los brotes; mediante la poda, el alambrado de las ramas, un estricto calendario de abonado y una restricción de la brotación. Casi nunca superan el metro de altura, ya que las pequeñas macetas o tiestos que se usan para su cultivo retienen muy pocos nutrientes y, por tanto, las raíces encuentran muy poco espacio para expandirse.

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El bonsái tiene como sentido final recrear la naturaleza. Los mejores consejos para su cuidado implican siempre mimo, atención y cuidado extremo. Dependiendo de lo que midan, tienen una clasificación u otra. Fue a partir del siglo XVI y sobre todo, del XVIII, cuando se estandarizó en Japón el modelo que hoy conocemos de bonsái, y cuando se categorizaron por tamaño estas sugerentes plantas.

Clasificación y nomenclatura de los bonsáis

Si miden hasta 8 centímetros, son Keshitsubo; si llegan a los 10 centímetros, son Shito. Si por contra, alcanzan los 15 centímetros, se llamarán Mame. Si, en cambio, rozan los 20 centímetros, serán Shohin; Komono si alcanzan los 25 centímetros, y Katade-mochi si llegan a los 46. Más allá, serán Chiu si llegan a los 91 centímetros, y Dai si superan el metro con 22. Hachi uye si superan el metro y medio, y finalmente, los más extravagantes, serán llamados Imperial si consiguen superar los dos metros de altura.

Estilos de cultivo

Hay muchos estilos de cultivo, y todos reflejan situaciones habituales del ecosistema natural. Del erguido formal, al erguido informal; del estilo Inclinado al “Batido por el viento”, y como derivación de éste, el estilo “Semi-cascada”. De la calma a la tempestad, y de la tempestad de nuevo a la calma o a la ruptura de la verticalidad. El arte del bonsái proyecta sobre la artesanía un modo de mirar la naturaleza, de expresar todo lo que ocurre en ella. Lo que sufren los árboles cuando llueve, cuando les caen mucha agua, cuando hay sequía…de ahí los estilos “Cascada”, “Bosque” cuando en la maceta se cultivan más de uno a la vez, el “Tronco múltiple” o más allá, el “Literati”, cuyas reminiscencias africanas nos llevan a reflexionar sobre la universalidad actual del arte del bonsái una vez exportado fuera de las fronteras japonesas.

Tipos de hoja: riego y abonado

Tenemos que identificar bien si nuestro bonsái es de hoja caduca, perenne o si su origen es tropical. Esto condicionará el tiempo y cantidad con que llevemos acabo el riego y el abonado. Como ya hemos comentado pero repetimos, cualquier planta de nuestro entorno puede reducirse a una miniatura mediante la técnica del bonsái, que es en sí mismo un arte aplicable a cualquier planta, ya sea occidental u oriental. ¡El único límite se encuentra en nuestra imaginación!

El riego y fertilización de los bonsáis depende, pues, del tipo de planta del que se trate, aunque podemos dar algunas directrices básicas. No ha de regarse, simplemente, una vez al día, sino cada vez que el suelo de nuestro tiesto esté casi seco o ligeramente húmedo. El riego ha de ser generoso para humedecer bien la tierra, el sustrato, de modo que nunca se encuentre seco del todo. Hay abonos especialmente pensados para los bonsáis, pero no suelen ser necesarios, siempre que se sigan las instrucciones de cada fertilizador.

Ni que decir tiene que uno de los consejos fundamentales que podemos dar para cuidar bien de un bonsái es que ha de estar aireado, y ha de recibir luz directa del sol. ¡No es un árbol de interior! No te dejes engañar por su tamaño, es como cualquier otro árbol de la naturaleza.

Cómo alambrar y podar un bonsai

Para alambrar las ramitas del bonsái y podarlo con atención, procurando siempre mantenerlo en la altura y estilo adecuados, necesitamos alambre de cobre, tijeras para raíces, alicates de hoja cóncava, principalmente. Con estas herramientas lograremos cuidar de forma óptima nuestro bonsái. También necesitaremos, aunque esto es básico, una maceta rectangular, cuyo tamaño variará según lo que queramos, y por supuesto, un rastrillo. Encontraremos todo esto en Rivera Garden, donde el bonsái está de moda, y donde nos cuidamos en aconsejar a nuestros amigos que quieran conocer más a fondo este interesante arte botánico que viene de Japón.

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¡Ya sólo queda disfrutar con el cuidado y mantenimiento de estas plantas tan fascinantes! Si quieres saber más, ven a nuestros cursos gratuitos de cómo mantener bonito tu bonsái. Tráete el tuyo o adquiérelo en nuestro Garden Center.

Fotografías: Rivera Garden.