El crisantemo entra ahora en una fecha clave, su uso prolifera en cementerios y templos como forma de honra y recuerdo a nuestros antepasados en la festividad de Todos los Santos.

Se acerca una de las fechas más especiales del año para los amantes de las flores, y para todos aquellos que se dedican a su cultivo o distribución: la festividad de Todos los Santos. Pero sobre todo, esta festividad es simbólica: honramos a los que estuvieron y ya no están, y los recordamos usando para ello la flor, que es a la vez elemento de vida y de memoria. En Rivera Garden queremos contaros algunas cosas acerca de los crisantemos, que son probablemente, las flores estrella de esta época del año.

Origen

img_20161027_140743Como se puede imaginar, el cristantemo es la flor por excelencia del otoño en el hemisferio norte, y de la primavera en el hemisferio sur. Procede del extremo más oriental de Asia. No en vano, hubo, hace un par de milenios, una ciudad en China que, literalmente, se llama “La ciudad del cristantemo”. Su producción y cultivo a gran escala fue bien conocido durante toda la Antigüedad en China y Japón, así como su naturaleza simbólica, de icono: en Japón era una flor de felicidad, por ejemplo, debido a su color dorado, y si te regalaban uno, o un ramillete, es que ibas a vivir mucho y muy prósperamente. ¡Lo que cambian los símbolos! Este color, el dorado, determinó que cuando llegó a Europa, alrededor del siglo XVII, se la llamase, en griego, “flor de oro”. ¿Recuerdan el nombre de la estatua de Atenea que esculpió Fidias para colocarla dentro del Partenón? Crisoelefantina, en efecto, pues estaba hecha de oro y marfil. El cristantemo llegó a Europa para quedarse.

El Chrysanthemum actual es una mezcla lograda a base de pulidas técnicas botánicas a partir de las especies originales asiáticas. El cultivado en maceta responde al nombre científico de Chrysanthemum Dedranthema. El género pertenece a la familia de las Asteraceae, las flores más antiguas cultivadas por el hombre. Presenta unas características morfológicas muy reconocibles, que son sus señas de identidad: hojas dentadas de color variable, entre el verde claro y el oscuro; un aroma muy particular, y la flor, llamada inflorescencia. Según las formas de estas inflorescencias, pueden ser crisantemos: sencillos, anémonas, recurvados, reflejos, arañas, pompones y decorativos. ¡El crisantemo es en sí mismo todo un subgénero!

Floración y cuidados

De forma natural, florecen entre octubre y noviembre, de ahí su vinculación con la fiesta de Todos los Santos y con el Día de los Difuntos. No obstante, su cultivo está ya plenamente industrializado en Europa, de modo que se cultivan también de forma dirigida a lo largo de todo el año. Es una de las flores más demandadas en todo el mundo, y por ello, una de las especies que más transformaciones genéticas ha sufrido a lo largo del tiempo. El crisantemo blanco es el más popular, seguido del amarillo y del violeta. ¡Tenemos de todos en Rivera Garden!

En los climas templados, como el de Chipiona, suelen cultivarse los llamados “crisantemos de floración temprana”, que agradecen la temperatura media de 15 grados para su crecimiento. Se reproducen mediante esquejes; los esquejes, extraídos de la planta madre, pueden sembrarse directamente o guardarse en frío, a unos tres grados bajo cero. El invernadero o lugar donde vayan a sembrarse tendrá que estar a una temperatura controlada de entre 18 y 21 grados, y el suelo de tierra, naturalmente, ha de estar libre de plagas y desinfectado. Para todo lo que tenga que ver con el cultivo y cuidado de los crisantemos, acércate a nuestras instalaciones y no dudes en preguntarnos: te daremos todo lo que tu crisantemo necesita.

El crisantemo pide agua, mucha. Y muchos nutrientes, sobre todo nitrógeno y potasio. Aunque todo esto, claro, es para quienes deseen cultivarlos por su cuenta. El crisantemo entra ahora en sus días clave, decorando cementerios y templos, y sobre todo, acompañando el recuerdo de nuestros seres queridos.