Una de las flores de moda, sobre todo en el sector de las bodas, últimamente en auge, es la paniculata. Es una de las variedades más demandadas, y sobre la que más información se puede encontrar en la extensa blogosfera en torno al mundo nupcial. En Rivera Garden te vamos a contar algunas cosas sobre ella.

Origen y características

La paniculata es una flor relativamente nueva para nosotros los españoles. Procedente de Asia central, su cultivo se ha popularizado en las últimas décadas, por lo que ahora se produce a gran escala en España. De ahí que sea tan barata, otra de las circunstancias que la convierten en objeto de deseo de las novias cuando piensan en la decoración para sus bodas.

Dado que su origen se remonta a las tierras caucásicas, a Siberia y al Asia central, se puede decir que es una flor de terreno duro y áspero. Crece y se adapta perfectamente a los climas fríos y extremos, y a los suelos arenosos e incluso llenos de piedras.

La paniculata es la típica planta ornamental: entre 90 y 120 centímetros cada tallo, tiene una buena cantidad de ramilletes finos, muy frágiles y sencillos de manejar y cortar, que la convierten en la planta perfecta para el ornamento tipo centro o bouquet. Su flor, como es bien conocida, es blanca, con unas connotaciones simbólicas claramente inspiradas en las ideas de fidelidad, pureza e inocencia, propia de las novias.

Usos

La paniculata tiene un uso, principalmente, decorativo: en los ornamentos florales, su belleza es imprescindible como relleno en los centros, ramos y bouquets. Es la perfecta flor de acompañamiento, por sus características y por sus colores, esa combinación tan agradable de verde y blanco que en Rivera Garden nos gusta tanto. Combina, además, la elegancia con un toque rústico que ayuda a crear una atmósfera particular en las celebraciones, sobre todo al aire libre.

Hay decoradores y expertos en ornamentación que utilizan la paniculata sin mezclarla con ninguna otra flor, debido a su naturaleza ligera y alegre, luminosa: presentan a la novia con un ramo de paniculatas, sencillo y sorprendente, o los centros de las mesas decorados solamente con esta flor. Es una nueva tendencia, ya que la tradición es rellenarla con más verde, o combinarla con claveles, rosas, etcétera.

La paniculata florece entre junio y agosto. Además de la más famosa, la blanca, llamada “Bristol Fairy”, florecida entre junio y septiembre y célebre por sus flores dobles tan aptas para la decoración, hay otra variedad menos conocida: la Flamingo. Sus hojas son color rosa pálido, y también florecen doble. Si la queremos cultivar por nosotros mismos, hemos de saber que la paniculata requiere de un abono de liberación lenta, es decir, cada tres o cuatro meses. También podemos usar un abono líquido que, mezclado con el agua de riego, debe ser aplicado cada 20 o 25 días, si queremos estar más pendientes de nuestra paniculata.

Hay que controlar los hongos, los minadores de hoja y los nemátodos: estas son las principales amenazas  sobre todo para su bella flor, que es la que, al final, le da el toque de vitalidad que tanto nos gusta. ¡Hay quien incluso las utiliza para decorar paredes y vallados! Aunque, como su propio sobrenombre indica, la paniculata, o “velo de novia”, es una flor eminentemente para celebrar, en este caso la vida y el amor. Ven a Rivera Garden y aprende muchas más cosas sobre ella.